Leo esta mañana, en un artículo publicado en un periódico local, la queja de un joven de 29 años ante la nueva entrada en vigor, en la ciudad californiana de Calabasas de la aparente radical prohibición de fumar incluso en la calle...

...No sin cierta sonrisilla pícara me dispongo a buscar algo sobre el tema y, como me esperaba, la prohibición, aunque extrema y radical, no lo es tanto como se pinta:

"La medida en el poblado de Calabasas abarca comercios interiores y al aire libre, parques, cafés al aire libre, e inclusive áreas comunes de edificios de apartamentos"

"[...]Pero la ciudad de Calabasas tomó un paso ulterior, declarando que el humo que lanza un fumador es una molestia pública y aprobó una ordenanza que prohibe fumar en lugares públicos, en el interior y al aire libre, DONDE LOS SERES HUMANOS SE CONGREGAN [...]"

"[...]Aún así, SE PERMITE a huéspedes de hoteles fumar en un 20% de las habitaciones. También es posible fumar en áreas designadas de tiendas por departamentos y en sitios de trabajo de esta ciudad de 23.000 residentes, la mayoría de altos ingresos [...]"

Y aún así, este joven patalea "me pregunto si también se van a prohibir los coches, las fábricas, las obras, las alcantarillas, las cacas de los perros..."

Sin duda, todo esto que expone es molesto y perjudicial para las personas, pero no es coherente: si se prohiben las obras ¿dónde viviremos las personas?... si quitamos las alcantarillas ¿donde verteremos nuestros desechos?

Aún así, la cacareada excusa de los fumadores de: "también es perjudicial el humo de los vehículos y no los prohiben" me da risa... FUMAR ES LA PRIMERA CAUSA DE MORTALIDAD Y MORBILIDAD en España, no el uso de los vehículos, que es la segunda, y no por respirar el humo de sus tubos de escape precisamente, sino por la negligencia de sus conductores, que provocan accidentes de tráfico. ¿Acaso piensan que no se está luchando contra este problema?

Ya veremos si más tarde se irá o no en contra de los humos de los automóviles. Estoy seguro que cuando se erradique totalmente nuestra primera fuente de mortalidad se irá a continuación a por la segunda, y luego por la tercera... es decir, se ataca a las razones de mortalidad por orden de importancia. Y, por orden de importancia se ha empezado por la primera: el tabaco. ¿O es que acaso, en menor escala, no se está haciendo lo mismo con el consumo del alcohol en determinadas provincias? tiempo al tiempo...

Aún así, la idea de la intolerancia de los no fumadores hacia los fumadores, que va calando en el público, es fomentada por las tabaqueras. No se debería caer en esa trampa.

En España hay 20.000 expendedurías de tabaco y unas 100.000 máquinas expendedoras del mismo. NO HAY NINGÚN PRODUCTO EN EL MERCADO que tenga tantos puntos de venta. Y aún sí, los fumadores se piensan que son libres para elegir fumar... me río de esta libertad cuando es comprobado, además, el hecho de que el fumador con hábito adquirido suele desarrollar una conducta de actos compulsivos automáticos. Enciende un cigarrillo muchas veces cuando todavía tiene otro en el cenicero, etc. ¿De qué libertad me están hablando?

Pero fumadores, como éste joven de 29 años del que hablaba, siguen refunfuñando ante prohibiciones del tabaco. Sinceramente, la prohibición de Calabasas ni me parece tan exagerada, ni me asombra... Si aún no se ha endurecido la ley anti-tabaco en España es porque hay muchos intereses en contra y al Gobierno le compensa que la población se siga "matando" a fumar:

a) El Estado en España se lleva del tabaco el 73,05 por ciento de su precio final.

b) El tabaco aporta al Erario público 850.000 millones de las antiguas pesetas al año.

c) Calculando el pago de pensiones de orfandad, viudedad, medicinas, etc. que genera el tabaco, al Estado le compensa que el fumador lo siga siendo. (Aquí no se calculan ni tienen en cuenta los daños causados al planeta, al entorno, incendios, etc.; ni los daños morales, psicológicos, etc. que provoca el tabaco a su alrededor, dicho cálculo sería claramente negativo en contra del Estado).

d) Cada fumador aporta al Estado en impuestos sobre el tabaco 70.000 pta. al año en España.

Si todos los médicos instaran a sus pacientes fumadores a que dejaran el tabaco, éstos lo dejarían con éxito en al menos un 5% que, para una población de 13 millones de fumadores equivale a la nada despreciable cantidad de 650.000 fumadores. Pero entre el personal sanitario el vicio de fumar está casi tan extendido como entre la población general. En algunos lugares y en algunos momentos incluso más todavía.