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La Coctelera

SEX CRACK DE MARIO LUNA

SEX CRACK de Mario Luna

Ante todo, quiero felicitar a Mario Luna por traer al mercado de la mano de una editorial como ESPASA, su segundo libro de seducción SEX CRACK: CONVIÉRTETE EN UN MAESTRO DE LA SEDUCCIÓN. Una vez me lo he terminado de leer, llenado de apuntes a lápiz, post-its y paseado por todo Madrid en mis trayectos casa-trabajo durante unos días, procedo a dar mi valoración personal de esta obra científica. Sí y digo bien en llamarla científica, porque de eso se trata al más puro estilo Seducción Científica y Académica. He tenido la sensación de estar leyendo una mezcla entre un libro de texto universitario, una tesis doctoral en antropología, salpicado con ciertos detalles de marketing a la hora de introducir cada nuevo concepto de seducción y ejemplos, que en realidad son las experiencias con las chicas, por las que muchos hemos pasado. El libro está claramente orientado a un lector masculino entre los 18-30 años, soltero y sin compromiso con el objetivo de capacitarle y hacerle consciente de que su vida sexual puede llegar a depender en gran medida de sí mismo, presentando el manual como crack a la programación femenina, asemejando al hombre que lo estudie y practique a un Cracker Informático.

Se nota que en esta segunda aventura científico-literaria, Mario ha puesto más de sí, ya que en esta ocasión creo que ha plasmado sus conocimientos tal y como él los concibe: de forma estructurada, desgranando conceptos, esquemas, secuencias de escalada hasta el detalle. A mi entender, hasta un nivel exhaustivo de detalle y a la vez muy condensado en algunas partes, por lo que a un lector novel en seducción, le puede costar ver o intuir una secuencia completa de escalada, a menos de que disponga de una mente muy analítica.

El método que presenta es el MAX VACUARO, o sea las campañas de VALOR, CUALIFICACIÓN Y ROMANCE maximizadas, ya que entiendo que Mario ha querido concretar hasta el detalle cada concepto, para que no quede ningún cabo suelto. No lo llamaría una segunda parte de su primer best seller SEX CODE, pero sí digo que SEX CRACK se queda a mi entender corto, si antes no has leído su primer libro ¿La razón? Conforme se avanza en la lectura, se van presentando los conceptos directamente, explicados sobre la marcha, cosa que a mi entender a alguien que no haya estudiado seducción anteriormente, o no conozca los acrónimos que se emplean en Seducción Científica, se puede llegar a perder comprensión del texto.

Si ves en el escaparate el libro, acorde con su título SEX CRACK y con el diseño de portada, te puedes llegar a hacer una imagen equivocada del contenido, ya que el título invita a encontrarse un texto rápido, ágil, inmediato... invita también a encontrarse quizás contenido sexual más aparente, pero en cuanto empiezas a leer, te das cuenta de que está tratado como un manual científico, un libro que bien podría ser de texto, si la Seducción fuese un estudio homologado (Yo creo que sí debería serlo, en cuanto a que estuviese integrado en la formación de todos los hombres). También está salpicado con ejemplos, conversaciones reales y supuestos, que afortunadamente están presentes, si no, los conceptos tal y como se presentan, serían difícil de trasladar al campo.

La sensación que tuve al terminar SEX CODE fue esta: este libro quiero tenerlo a mano. La sensación que he tenido al terminar SEX CRACK ha sido ésta: tengo que repasarme el SEX CODE. Honestamente creo que el segundo libro no puede vivir sin el primero. No sé de cuanto tiempo habrá podido disponer Mario para cuajar su segundo libro se seducción, soy consciente de que cuando uno tiene un compromiso editorial, a veces hay que precipitarlo todo, y ajustarse a unos plazos contractuales, pero quizás yo hubiera prolongado algo más su lanzamiento, sobre todo para incluir más ejemplos. También entiendo que haya querido solapar este lanzamiento con el tirón que todavía arrastra SEX CODE.

Tengo que decir que me ha gustado mucho la forma en la que expresa el dejar huella en una mujer: VENENO. Este concepto sí me parece muy gráfico e intuitivo, basado en la dosificación de lo bueno. Otra cosa muy a favor es que sí que muestra a la mujer tal cómo es y aprecio conforme pasa el tiempo, que cada vez habla de ella con más cariño, haciendo mucho hincapié en lo que puede sentir y experimentar. Realmente, sí que veo en Mario a un hombre interesado y maravillado no sólo por enseñarnos a Seducir, sino también en hacerlo bien, queriéndola bien a ella y haciendo sentir a la mujer como una reina.

Sigo viendo también una subyugación total a las necesidades femeninas, más que en el propio criterio y elección del seductor, dicho de otra forma y para que me entendáis: no todas las mujeres que merecen la pena, o que te gusten realmente "tienen que estar buenísimas", siento que el libro sigue encajonado en interacciones de club, aunque también se da algo de ciber-ligue al final.

Algo importante y que sigo echando mucho en falta: INICIACIÓN A LAS RELACIONES. No hablo ya de meterse por completo en este mundo, que lo es... sino el de ORIENTAR LAS INTERACCIONES EN UN MAYOR LARGO PLAZO, no solamente partiendo de abordajes en frío, ya que por circunstancias, por edad, por trabajo, por cualquier otra razón, las dinámicas de juego de club no están al alcance de todos los hombres, de ahí que haya dicho anteriormente que esté orientado entre los 18 y los 30 años.

Si ya estás familiarizado con el entorno de la Seducción, el libro te va a gustar y mucho, porque lo vas a entender como un manual condensado. Si por el contrario, no estás muy familiriarizado o estás empezando en el entorno de la Seducción, te recomiendo que antes pases por SEX CODE. Para más información acerca de los talleres, libros y manuales, foro, vídeos y audios de Proyecto SEX CODE, La Seducción Científica, visita SEDUCCIONCIENTIFICA.COM

365 Dias Para Ser Mas Culto de David S. Kidder y Noah D. Oppenheim

 

Un completísimo libro que aborda los campos del conocimiento más importantes del saber humano. Todos los epígrafes han sido escritos por un experto en la materia, que hizo además el trabajo de investigación pertinente. Contenido revisado por eruditos.

Los lunes: Historia; los martes: Literatura; los miércoles: Artes Plásticas; los jueves: Ciencia; los viernes: Música; los sábados: Filosofía; los domingos: Religión. Una lección al día. 365 lecciones al año. Cinco minutos de esfuerzo diario para conocer los hitos y los personajes que marcaron el desarrollo de la civilización occidental, codearse con los grandes escritores y sus obras más relevantes, comprender los movimientos artísticos y sus figuras, entender las maravillas de la ciencia de una forma fácil, dar un repaso a nuestra herencia musical y saber qué inspiró a los grandes compositores, acceder a los mayores pensadores de la humanidad y obtener una visión global de las religiones más importantes y sus principios...

Consumidores fieles: el único valor en internet

Sólo si la gente tiene experiencias positivas en tu web, regresa y empieza a generar beneficios

En muchos aspectos, éste es el mejor de los tiempos, porque estamos en medio de la invención de una nueva economía para los negocios y la vida diaria.

En el periodo de quince años desde 1993 (cuando la web comenzó a despegar) hasta el 2008, ha habido un sinnúmero de cambios, las compañías han tenido que volcarse en los consumidores para sobrevivir.

La usabilidad solía ser suprimida o levemente tolerada en la industria del software. Estas industrias siempre renegaron de hacer de la facilidad de uso el criterio central en el desarrollo de sus productos.

Las funcionalidades y el rendimiento eran los únicos objetivos, y los profesionales de la usabilidad se situaban al final de la pirámide, justo por encima de los escritores técnicos.

La usabilidad ha crecido en importancia en las empresas web porque se ha invertido la relación entre la experiencia del usuario y la habilidad de separar a los consumidores de su dinero.

En el viejo mundo, lleno de empresas de software, los consumidores pagaban primero por el producto y sólo después descubrían que era demasiado difícil de utilizar. Para cuando descubrías que necesitabas un tomo enciclopédico para formatear cabeceras, tu cheque ya estaba cobrado.

La situación se ha invertido con la web, donde los usuarios experimentan la usabilidad desde el primer momento en que consideran hacer negocios con una empresa.

Los usuarios necesitan navegar y encontrar los productos antes de tomar la decisión de gastar su dinero. Consumidores fieles son el único valor real en internet, y los usuarios no regresan a sitios que son muy difíciles de usar. Sólo si la gente tiene experiencias positivas en su primera visita, regresa y empieza a generar beneficios.

Las tornas han cambiado y la usabilidad se ha convertido en una competencia central que es necesaria para la supervivencia de la economía en red. Sólo los sitios usables consiguen tráfico. Si los consumidores no encuentran un producto en una web de comercio electrónico, no van a comprarlo.

Por lo tanto, el actual parece ser el mejor de los tiempos para la gente de la usabilidad, que está rompiendo las cadenas de la opresión de la industria del software y se está trasladando a la industria de internet.

Pero en algunos aspectos, estamos viviendo en el peor de los tiempos también. El presente es un periodo en la historia de la humanidad en la que por primera vez hemos perdido el control de nuestras herramientas. Hoy, el usuario medio de un ordenador vive bajo el reinado del terror donde es posible perder datos gracias a ventanas azules que aparecen inexplicablemente.

No deberíamos aceptar la opresión de las tecnologías de la información. Es hora de levantarse en defensa de la humanidad en la era de las máquinas.

Podemos decidir respetar al ser humano diseñando para ayudar a controlar la tecnología, sus herramientas y sus sitios web.

Consumidores fieles: el único valor en internet

Sólo si la gente tiene experiencias positivas en tu web, regresa y empieza a generar beneficios

febrero de 2000

En muchos aspectos, éste es el mejor de los tiempos, porque estamos en medio de la invención de una nueva economía para los negocios y la vida diaria.

En el periodo de quince años desde 1993 (cuando la web comenzó a despegar) hasta el 2008, ha habido un sinnúmero de cambios, las compañías han tenido que volcarse en los consumidores para sobrevivir.

La usabilidad solía ser suprimida o levemente tolerada en la industria del software. Estas industrias siempre renegaron de hacer de la facilidad de uso el criterio central en el desarrollo de sus productos.

Las funcionalidades y el rendimiento eran los únicos objetivos, y los profesionales de la usabilidad se situaban al final de la pirámide, justo por encima de los escritores técnicos.

La usabilidad ha crecido en importancia en las empresas web porque se ha invertido la relación entre la experiencia del usuario y la habilidad de separar a los consumidores de su dinero.

En el viejo mundo, lleno de empresas de software, los consumidores pagaban primero por el producto y sólo después descubrían que era demasiado difícil de utilizar. Para cuando descubrías que necesitabas un tomo enciclopédico para formatear cabeceras, tu cheque ya estaba cobrado.

La situación se ha invertido con la web, donde los usuarios experimentan la usabilidad desde el primer momento en que consideran hacer negocios con una empresa.

Los usuarios necesitan navegar y encontrar los productos antes de tomar la decisión de gastar su dinero. Consumidores fieles son el único valor real en internet, y los usuarios no regresan a sitios que son muy difíciles de usar. Sólo si la gente tiene experiencias positivas en su primera visita, regresa y empieza a generar beneficios.

Las tornas han cambiado y la usabilidad se ha convertido en una competencia central que es necesaria para la supervivencia de la economía en red. Sólo los sitios usables consiguen tráfico. Si los consumidores no encuentran un producto en una web de comercio electrónico, no van a comprarlo.

Por lo tanto, el actual parece ser el mejor de los tiempos para la gente de la usabilidad, que está rompiendo las cadenas de la opresión de la industria del software y se está trasladando a la industria de internet.

Pero en algunos aspectos, estamos viviendo en el peor de los tiempos también. El presente es un periodo en la historia de la humanidad en la que por primera vez hemos perdido el control de nuestras herramientas. Hoy, el usuario medio de un ordenador vive bajo el reinado del terror donde es posible perder datos gracias a ventanas azules que aparecen inexplicablemente.

No deberíamos aceptar la opresión de las tecnologías de la información. Es hora de levantarse en defensa de la humanidad en la era de las máquinas.

Podemos decidir respetar al ser humano diseñando para ayudar a controlar la tecnología, sus herramientas y sus sitios web.

La innovación se genera

Apuesta por nuevas oportunidades, asume más incertidumbre, más riesgo

febrero de 2001

La innovación en una empresa no se genera en las actividades tradicionales, en el día a día, en los procesos que generan la facturación de la manera habitual «como hacemos las cosas aquí», en el espacio dirigido y controlado por el presupuesto de la organización.

La innovación se genera en un espacio más informal, donde no hay reglas, donde la autoridad se difumina, donde funciona el liderazgo basado en el prestigio más que en la autoridad o la jerarquía. Se forja en el atrevimiento, en la ruptura de reglas preestablecidas y allí donde no llega el presupuesto «formal».

Frente al «espacio negro» de la organización (el conjunto de actividades diseñadas y gestionadas para sacar rendimiento a las oportunidades de negocio conocidas y probadas), aparece el «espacio blanco» de los innovadores internos, en el que se apuesta por oportunidades nuevas, frecuentemente oportunidades radicalmente nuevas, con un mayor grado de incertidumbre y con un mayor riesgo.

El innovador informal está movido por una energía que los especuladores nunca podrán entender.

Posiblemente, el innovador del «espacio blanco» busca demostrar al mundo que su idea tiene sentido, y espera más el reconomiento que hacerse rico.

Lo que digo puede parecer sorprendente. Las grandes empresas alardean de ser muy innovadoras, y más en los que tiempos que corren, pero mi impresión es que en la mayoría de ellas prima el presupuesto sobre la visión.

Los directivos deben mimar a la gente que se mueve en el «espacio blanco». El directivo se debe centrar en que la maquinaria del «espacio negro» (la que genera el cash-flow) funcione a la perfección, pero en modo alguno tiene que poner obstáculos a que el «espacio blanco» surja, se desarrolle, y madure.

Más tarde, deberá ver cómo integra esa madurez en el «espacio negro», esperando que aparezca una nueva generación de innovadores internos que lo ponga de nuevo todo en cuestión.

Capital y talento

La forma en que diriges y orientas un equipo es clave a la hora de lograr o no buenos resultados

El nuevo campo de batalla competitivo se encuentra en el diseño, en la garantía, en el servicio postventa, en la imagen y en la oferta de financiación. En aspectos intelectuales e intangibles y, por supuesto, en la gente.

La gente puede hacer que tu empresa y su producto sean una opción única.

La forma en que diriges y orientas un equipo y organizas su trabajo es clave a la hora de lograr o no buenos resultados.

Los nuevos valores tienen poca materia y mucho conocimiento detrás. En la actualidad la ventaja competitiva pesa menos que los sueños de una mariposa.

Organizar es el arte de conseguir que gente ordinaria haga cosas extraordinarias. En nuestra época, la innovación empresarial implica la creación de un contexto que permita un flujo constante de creatividad, en lugar de la vuelta al mismo producto o a un servicio estándar.

Las empresas «funky» necesitan ser diferentes, tener otro aspecto y trabajar de forma nueva.

Todas las empresas modernas compiten en el ámbito del conocimiento, pero el saber es perecedero. Es como la leche, tiene fecha de caducidad. Si no lo empleamos para bien de nuestra empresa, el conocimiento se agria y pierde su valor.

La innovación continua, tanto revolucionaria como «evolucionaria», es una necesidad.

En el futuro habrá dos clases de empresas: las rápidas y las muertas.

El capital humano

Si no gestionas bien el conocimiento, tendrás dificultades para subsistir

Frases como «el personal es el activo más importante», suenan cada día más en las empresas. Sin embargo, el comportamiento de muchas considera a los empleados sólo como un coste variable, más que un activo.

Las empresas que saben gestionar mejor a su personal tienen mayores posibilidades de éxito que las que no.

Actualmente, las ventajas competitivas que las innovaciones tecnológicas producen se están volviendo efímeras y no garantizan el éxito. Las empresas han de buscar constantemente nuevas formas de crear valor.

Se le puede llamar capital intelectual, capital humano o capital del conocimiento, pero la realidad es que, en una economía de conocimiento, los únicos activos que realmente cuentan son los intelectuales.

No es fácil que este concepto cale en el mundo empresarial.

La batalla que ha de librarse es dura, pero son los trabajadores del conocimiento y no las fábricas, las maquinarias ni el dinero las claves para crear riqueza.

Una organización será competitiva si es más rápida en aprender que sus competidores. Cualquier empresa puede tener la misma tecnología que sus competidores, cualquier producto se puede copiar e incluso mejorar.

Para tener éxito en la nueva economía, las empresas deben gestionar el conocimiento con preferencia a los datos y a la información, y crear, proteger, desarrollar y compartir el mismo. Interconectando a las personas se aumenta el valor del capital humano de la empresa.

En el siglo XXI, es posible que los gestores del conocimiento y el capital intelectual sean más importantes en el éxito de la empresa que los procesos de reingeniería, la gran novedad de los noventa.

Vender por tropiezo: el comercio contextual

Enviar mensajes a los clientes en el punto de necesidad

agosto de 2003

La gestión del «tráfico» de las personas por un parque temático o un centro comercial parece estar pensada para que consumas de acuerdo con el nivel de intensidad emocional conseguido.

Toda una ciencia de la compra impulsiva.

La idea es, que el cliente «se tropiece» con la oferta para que cuando navegue en un determinado espacio en internet reciba ofertas de acuerdo con el contexto: en un espacio dedicado a los viajes se le pueden ofrecer ofertas de billetes a buen precio.

El comercio que viene es aquel en el que los comerciantes, en lugar de esperar a que los clientes vengan a ellos, usan el poder de la tecnología para enviar mensajes a los clientes en el punto de necesidad.

Se presenta la oferta exactamente en el momento y lugar en el que se genera la necesidad.

Para que este «comercio contextual» o «situacional» funcione, hay que saber dosificarlo adecuadamente para que no se convierta en una constante interrupción.

La clave estará, por tanto, en desarrollar agentes inteligentes que aprendan de tus gustos, que establezcan un «diálogo con tu comportamiento», que aprendan de ti y que sean discretos.

Un buen ejemplo: imagina que estás con tu ordenador, escuchando música de una emisora de internet. En ese momento se coloca una ventana en el lateral vertical de la pantalla y te informa de la historia del músico o grupo en cuestión, dónde puedes comprar el disco, qué parafernalia hay disponible (camisetas, gorras, etc.) y aún más, qué conciertos hay previstos de ese grupo en las ciudades cercanas.

El sistema «te habla» de cosas interesantes sobre algo a lo que en ese momento estás prestando tu atención.